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Trump impone reglas radicales: empresas de IA deberán permitir 'cualquier uso legal'

La administración Trump prepara normativas estrictas que obligarían a OpenAI, Anthropic y otras a permitir cualquier uso legal de sus modelos en contratos gubernamentales.

La nueva doctrina de IA del gobierno de EE.UU.

La administración Trump ha redactado reglas estrictas para contratos de inteligencia artificial civil que obligarían a las empresas a permitir “cualquier uso legal” de sus modelos. Esta medida surge en medio del conflicto abierto entre el Pentágono y Anthropic.

Según reporta el Financial Times, las nuevas directrices eliminarían la capacidad de las empresas de IA para establecer límites éticos propios sobre cómo se utilizan sus tecnologías en contratos gubernamentales.

El choque que cambió todo

La semana pasada, el Secretario de Defensa Pete Hegseth designó a Anthropic como “riesgo de cadena de suministro” después de que la empresa se negara a otorgar al Pentágono uso ilimitado de Claude. Horas después, OpenAI firmó su propio acuerdo con Defensa.

Las nuevas reglas implicarían que:

  1. Sin restricciones éticas propias — Las empresas no podrían negarse a casos de uso que sean técnicamente legales
  2. Control gubernamental total — El gobierno decide cómo usar la IA, no las empresas
  3. Precedente para el sector privado — Podría extenderse más allá de contratos federales

La respuesta del sector

La Pro-Human Declaration, firmada por cientos de expertos y figuras públicas, fue publicada coincidentemente el mismo día. El documento pide:

  • Prohibir el desarrollo de superinteligencia hasta consenso científico
  • Interruptores de apagado obligatorios en sistemas potentes
  • Responsabilidad legal directa para empresas de IA

Max Tegmark, físico del MIT que organizó el esfuerzo, señala que “el 95% de los estadounidenses se opone a una carrera desregulada hacia la superinteligencia.”

El panorama para México y LATAM

Esta batalla define el futuro de la regulación de IA a nivel global:

  • Para empresas: Evaluar dependencia de modelos estadounidenses
  • Para gobiernos: Observar este precedente antes de crear normativas propias
  • Para usuarios: Entender que las políticas de uso pueden cambiar drásticamente

La pregunta ya no es si la IA será regulada, sino quién establecerá las reglas del juego.

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Jorge Razo Director @ KÖD